5 consejos para dar una clase de inglés online inolvidable

¿Te has encontrado de repente dando clases online? Seguro que no estás solo. Profesores de inglés de todo el mundo se encuentran en la misma situación, y puede ser difícil saber por dónde empezar.

En esta guía, cubriremos 5 de los aspectos más importantes de la enseñanza en línea. En un abrir y cerrar de ojos estarás planificando e impartiendo excelentes clases de inglés online. También puedes leer los consejos principales de la academia de inglés Helen Doron Coruña para la enseñanza de inglés en línea.

1. Elegir la plataforma y las herramientas de enseñanza

Antes de empezar, tendrás que elegir una plataforma para impartir tus clases online. Algunos profesores eligen Google Classroom, que es un servicio gratuito de gestión del aprendizaje en línea para los centros educativos. Facilita la colaboración, la creatividad, el intercambio de archivos y la calificación, y por supuesto funciona bien con todas las demás plataformas de Google, como G Suite for Education, Google Docs, Google Slides, etc.

Además, existe Zoom, una plataforma de videoconferencia y enseñanza que ha ganado en popularidad recientemente. Viene con una pizarra interactiva integrada, espacio para hasta 100 estudiantes, intercambio de archivos, salas de descanso para el trabajo en grupo y funciones de chat. Zoom tiene un generoso plan gratuito, aunque las sesiones sólo pueden durar hasta 40 minutos (momento en el que habría que reiniciar la lección para continuar o pasar a una cuenta Pro).

Skype es otra opción, pero requiere que todos los estudiantes se descarguen el software y creen una cuenta.

2. Requisitos tecnológicos

Como profesor, tendrás que administrar tu curso, crear materiales, transmitir tu clase, interactuar con tus alumnos y calificar sus trabajos. Para ser eficiente, necesitarás un portátil, un ordenador de sobremesa o una tableta profesional.

Tus alumnos también necesitarán un portátil o un ordenador si quieren participar plenamente en tus clases. Sin embargo, los smartphones o las tabletas con conexión a Internet pueden utilizarse cuando no haya otra alternativa.

3. Privacidad y seguridad en línea

Al impartir cualquier tipo de clase en línea, debe tomarse en serio la seguridad y la privacidad. El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) que rige en Europa significa que los profesores (y sus centros) tienen la responsabilidad de tratar los datos de sus alumnos con cuidado, seguridad y respeto. El GDPR también puede afectar a los educadores que trabajan fuera de Europa si sus alumnos viven en el extranjero.

La normativa proporciona una guía sensata para la gestión de los datos personales, por lo que merece la pena leerla. Nuestro artículo sobre Lo que hay que saber sobre la seguridad al enseñar a los alumnos en línea también tiene algunos consejos realmente útiles sobre la seguridad.

4. Formación

Dedica una parte de tu primera clase a ayudar a tus alumnos a familiarizarse con la tecnología. Aunque dediques la mitad de la primera sesión a ello, te ahorrarás el tiempo de explicarles las cosas una y otra vez. Muchas plataformas de enseñanza y conferencias en línea también tienen guías y vídeos explicativos para ayudarte a empezar.

Incluso puedes utilizar estos vídeos introductorios como actividades de escucha y hacer juegos en la pizarra para probar la funcionalidad.

5. Espacio y recursos

Siempre que sea posible, reserva un espacio dedicado a la enseñanza en tu casa u oficina. Asegúrate de tener a mano todos los soportes visuales y materiales que necesites. Esto le ayudará a sentir que está en un aula y a ser más espontáneo y creativo durante sus clases. Esto es especialmente importante en las clases de alumnos jóvenes, en las que es posible que tengas que cambiar el ritmo de la clase utilizando fichas, marionetas o incluso disfraces.

Anima a tus alumnos a hacer lo mismo y establece una zona de estudio designada. Si tus alumnos son muy jóvenes, pide ayuda a sus padres. Esto les ayudará a tener un estado de ánimo adecuado para concentrarse en el aprendizaje.